Guau... seguramente valoras implicaciones futuras que yo no alcanzo a entender...
Los avances tecnológicos siempre son disruptivos, algunos más y otros menos.
Sin embargo, en mi opinión, conviene disntinguir entre avances como pueda ser la computación cuántica (por poner un ejemplo también de rabiosa actualidad) y la inteligencia artificial.
Vamos a comparar. Una ya está aquí (IA) y otra llegará (Cuántica). Perdón por el tochazo que se viene.
A) La computación cuántica está ahora mismo en un estado similar al de la computación tradicional en los años 40 y 50 del siglo pasado.
1.- Las matemáticas nos funcionan. Se puede demostrar que un algoritmo que se beneficie de puertas lógicas cuánticas y sea capaz de funcionar en superposición, podrá manipular las amplitudes complejas mediante interferencias constructivas/destructivas.
2.- Podemos medir el impacto que esto tendrá en problemas reales. Ejemplo (ya lo he puesto alguna vez) factorización de números muy grandes en sus factores primos (clave para criptografía). GNFS lo hace en orden sub-exponencial. Shor (cuántico) lo hace en orden polinómico. Esto, por aclarar conceptos, equivale a una mejora de la hostia.
3.- Sin embargo, tenemos muy pocos algoritmos, solo se aplican en actividades muy concretas (quimica, materiales, cripto,...) y no sabemos muy bien cuantas más aplicaciones encontraremos.
4.- A dia de hoy, y da igual lo que leais en la prensa, no hay ordenadores cuánticos más allá de prototipos conceptuales. Sí, IBM te lo vende por 50M, y sí, sales en el periódico; pero repito -> años 40. Tienen poquísimos qubits y no son capaces de operar con corrección de errores completa.
5.- Microsoft no tiene lo que dice que tiene (Majorana), la industria se divide entre los que piensan que se tiró un triple desde el parking (Curry-style) y los que creen que mintió descaradamente.
6.- Cuando tengamos computadores cuánticos de verdad, podamos industrializar el proceso de fabricación (hoy en día necesitamos condiciones de laboratoria para mantener la coherencia), y escale el número de qubits disponibles, sabremos donde estamos. Posiblemente las aplicaciones reales no las podamos ni imaginar. Si viajáramos en el tiempo y preguntáramos a Von Neuman sobre el iPhone nos miraría raro, pues algo así.
7.-Por otra parte, aunque estamos en "los 40 del siglo pasado", el mundo ya no es como era entonces. El ritmo es endiablado, seguramente los tiempos se acorten mucho o muchíismo. No obstante yo creo que nos quedan 10 o 20 años.
B) La IA sin embargo ha dado un salto de gigante en los últimos tiempos.
1.- La base teórica de lo que usamos hoy lleva ahí mucho tiempo; pero sin embargo no existían los medios para hacer los cálculos necesarios. Lo que vende Nvidia vaya, máquinas especializadas en -simplificando muchísimo- multiplicar matrices. Puede parecer una chorrada pero no lo es. Multiplicar matrices muy grandes es una tarea computacionalmente muy compleja.
2.- Una vez que tenemos los mimbres -lo que vende Nvida- ya podemos empezar a iterar sobre modelos de IA generativa. Esto explotó con OpenAI y todos los demás que se han sumado después.
3.- Los primeros modelos eran graciosetes; pero se equivocaban muchísimo. Los modelos actuales ganan medallas de oro en olimpiadas matemáticas -por ejemplo- utilizando su motor de lenguaje natural, sin capas de especialización.
4.- Lógicamente, estos modelos (que mejoran mes a mes) ya suponen un cambio de paradigma en muchas actividades. Pedidles un script para cualquier cosa, que se lean 10GB de logs de un servidor y os digan que ha fallado. Que te razonen un problema de prácticamente cualquier disciplina técnica con rigor nivel master universitario... la lista no para de crecer.
5.- Sin embargo, no paramos de leer que "estas IAs en realidad no piensan", centrándose en la anecdota en un ejercicio paradigmático de árboles que no dejan ver el bosque. Por supuesto que no piensa, pero si preguntais a cualquier persona de la industria que opina de AGI (artificial general intelligence) os diría que es cuestión de años. Esta misma pregunta hace sólo 5 años hubiera suscitado bromas y comentarios "este ha visto mucho Terminator".
6.- La AGI por supuesto presenta muchísimo problemas, para dotar a un sistema de capacidad de abstracción hay que enfrentar retos que son de calado. El mayor de ellos sin ir más lejos como "programar" la realidad si no llegamos a entender el tejido de la misma ni los procesos cognitivos que nos hacen percibir algo como real.
7.- La cantidad de pasta que se está invirtiendo en este campo es INGENTE. Las predicciones hablan de 5 años vista.
C) ¿Por qué son cosas distintas?
Bueno, fijémonos el el impacto real a nivel humano. Con computación cuántica igual puedo hacer una simulación brutal sobre el impacto climático de cierto fenómeno. Tal vez puedo desarrollar fármacos y materiales nuevos. Tal vez incluso puedo hacer cosas con impacto neto negativo a nivel social; pero será un uso negligente de la tecnología.
Pero es que la IA, aunque pueda sin duda contribuir a mejorar los mismos procesos y desarrollos, lo va a hacer a costa de alterar todo nuestro tejido social de una manera irreversible. Sin entrar en temas catastrofístas de AGI (hay bastante literatura al respecto de la singularidad tecnológica y gente muy lista muy acojonada); centrándonos exclusivamente en las IAs generativas y los agentes actuales:
¿Cuántas personas se van a preocupar de leer y entender textos complejos si pueden pedirle un resumen a la IA?
¿Cuántas personas se van a molestar en aprender a pintar ilustraciones cuando una algoritmo les de 10 variantes en 1 minuto?
¿Cuántas personas se van a esforzar en aprender otro idioma cuando tengan acceso a traducción simultánea incluso emulando la voz de su interlocutor?
¿Qué significa para nuestras reglas sociales que no se pueda dar credibilidad a una grabación de audio o a una imagen?
¿Cómo nos relacionaremos con nuestros iguales en un mundo en el que alguien que habla como nuestro hijo y se mueve como nuestro hijo nos pide dinero de manera fraudulenta?
Hay decenas de ejemplos a cada cual más dantesco, y podemos coincidir en que la respuesta a todas estas preguntas no es trivial, habiendo como hay infinidad de aristas, muchas incógnitas y -afortunadamente- algo de espacio para maniobrar.
No obstante, es evidente que nos enfrentamos a una realidad de cambios que se producen a un ritmo para el que nuestra sociedad no parece estar demasiado bien preparada. Y esta tecnología va a contribuir a acelerar estos cambios de manera dramática.
Si a eso le sumamos el estado generalizado de apagón mental en el que parece estar sumida buena parte de la masa social, las implicaciones se vuelven imprevisibles.
Pues eso. Que mal vaya.
Perdón otra vez por el tocho. Estas cosas con una cerveza son más fáciles.