Eso es lo mínimo que hacen.
Por esa misma autopista, zona entre el peaje de Granollers y la salida sur de Girona, corre un Altea gris antracita metalizado, que no lleva radar, y por lo tanto más difícil de ver, que se dedica a provocar descaradamente.
Circula a 90, por la derecha. Cuando le adelantas, a 120 de GPS, que por algo ya le conocemos muchos, se te pone pegadito detrás, durante un rato. Tú, tranquilito y con el tempomat clavadito.
Entonces te adelanta y se pone delante tuyo, y progresivamente reduce su velocidad a 110. Tú, o frenas y te quedas ahí, o le adelantas.
Si te quedas ahí, va ralentizando su marcha, hasta que te hartas y le adelantas, y entonces él vuelve a empezar el juego.
Si le adelantas, él vuelve a pegarse a tu culo.
Y así te puedes tirar hasta el peaje, o hasta que decide cambiar de víctima.
Por supuesto, según que coche calces, tiene muchos números para ser su objetivo.
Estoy convencido de que esta forma de provocación es denunciable, pero el problema es como lo demuestras.
Si me tocan unos ciegos, contrato a un notario, me lo subo al coche y me voy a dar unas vueltas por la AP7 a ver si me toca la lotería. ;-)