Uno de mis primeros coches fue un Citroen BX, lo tenia impecable, siempre limpio al extremo, tanto por dentro como por fuera, me encantaba llevarlo limpio, toda las reparaciones de mecánica se las hacía yo porque no me fiaba de los talleres, le metí sensores, un cuadro de un modelo superior para las agujas de los sensores, mi emisora de radio aficionado, mi ampli, altavoces de calidad con esos subwoffers de la bandeja que sonaban a gloria bendita, mi radio-cd, vamos cuidadísimo. No era obsesión, era un auténtico disfrute y tenía tiempo para eso.
Total, que en un cruce, un señor me enchufó una embestida por la derecha que me hundió las dos puertas de ese lateral hacia dentro travesaño incluido y me destrozó el coche.
Y me quitó la tontería, desde entonces seis coches, el penúltimo el E60, 12 años sin pasar por chapa (no he tenido ningún accidente), machacado de portazos y de raspones de otros conductores al salir y entrar en los estacionamientos, solo se limpiaba cuando pasaba por el concesionario a hacerle algo que te lo devuelven limpio, y yo super feliz, que me dan un portazo, pues nada, que me levantan la pintura pues pincel de retoque, y andando.
Ahora con el F31 ya me jode otra vez que me lo rayen, aparco lejos, pero cuando tenga varios toques, a despreocuparme de nuevo