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El dominio al que las balizas V-16 envían datos no pertenece a la DGT, sino a un misterioso
usuario particular
28 noviembre 2025
Los más de 30 millones de balizas V-16 que tendrán que adquirir los propietarios de vehículos para cumplir con la normativa que entra en vigor el 1 de enero, no están programadas para llamar directamente a los sistemas de la DGT cuando se activan para señalizar la detención de un vehículo.
La Resolución de la DGT publicada en noviembre de 2021 en el BOE que define el funcionamiento técnico de las balizas
1, establece 2 protocolos.
Protocolo A y B
El llamado
protocolo A contiene el
conjunto de campos que se exige a los fabricantes que remitan sus balizas. Entre los campos encontramos un identificador único de la baliza, el IMEI del módem que conecta con la red móvil, nivel de batería y por supuesto, las coordenadas geográficas que permiten a la DGT conocer la posición sobre el mapa del vehículo. Pero esta información no llega a los servidores de la DGT.
La norma obliga a los
fabricantes a mantener un servicio en la nube encargado de procesar todas las peticiones que llegan de las balizas de su marca como tráfico UDP sobre IP. El servidor es accesible mediante un APN privado integrado en la eSIM de la baliza, que no tiene acceso a internet.
Este punto crítico para el funcionamiento de todas las balizas de un fabricante deberá mantenerse en funcionamiento durante los 12 años en los que se garantiza el servicio de conectividad. La caída del servicio de un fabricante, bien por problemas técnicos o por el cierre de la empresa, algo que podría ocurrir más fácilmente con las marcas creadas ad-hoc para aprovechar el boom de la venta de balizas, dejaría fuera de juego a las miles de balizas de la marca. Es por ello que el pliego técnico del concurso en el que se adjudicó la creación de la
DGT 3.0 a un grupo de empresas lideradas por Vodafone, contemplaba la posibilidad de habilitar sistemas de respaldo para los fabricantes.
Los servidores del fabricante de la baliza son los encargados de, en un segundo paso, reenviar los datos de un incidente en curso a los servidores de la DGT. Lo hacen aplicando el
protocolo B, que a día de hoy contiene un conjunto reducido de los datos originalmente enviados por la baliza a su fabricante.
Cambiar los campos del protocolo A es prácticamente inviable, puesto que requeriría actualizar manualmente el firmware de las balizas. Mucho más sencillo resulta para la DGT vía publicación de nueva Resolución en el BOE modificar el protocolo B, ampliando si lo desea sus campos con los que ya reciben los fabricantes.
El dominio de entrada a la DGT 3.0 está a nombre de un particular
La DGT invita a los fabricantes de dispositivos y desarrolladores de apps a conectarse a su nube DGT 3.0 publicando en su web
2 los repositorios en Github que contienen los detalles para acceder al servicio. En el caso de las V-16, la nube de los fabricantes debe enviar los eventos de las balizas activas en formato json a una URL en concreto:
https://pre.cmobility30.es/v16/.
Aunque el subdominio pre probablemente indica que se trata de la versión del servicio habilitada para hacer pruebas antes de su paso a producción, el dominio cmobility30.es figura en la documentación de todas las APIs de la DGT 3.0, siendo por tanto un elemento crítico para el funcionamiento de la plataforma DGT 3.0.
Sin embargo, la DGT no tiene la titularidad de este dominio. Al consultar el whois de cmobility30.es en los registro de Red.es no aparece como propietario la DGT ni otro organismo gubernamental. Tampoco la UTE (Unión Temporal de Empresas) designada para operar la DGT 3.0, si no que su titular es un
misterioso usuario particular.