Experiencias con aquaplanning he tenido varias. El Volvo en concreto me jugaba malas pasadas cada vez que llovía, de hecho, a veces iba a 80 km/h y me adelantaban hasta camiones.
En este caso, tengo la impresión de que hubo algo más. Porque apenas caían gotas, no llevaba puesto ni los limpias, no había o al menos no se veía agua acumulada.
Dicen que cuando empieza la lluvia, con el aceite que suele haber mezclado al principio antes de que se lave, es un mal momento.
O el cambio de firme, ya que por algo todo el mundo frenó de golpe, que fue lo que me hizo frenar a mí (yo cuando llueve voy levantando el pie, aflojando, trato de ni tocar el freno por norma general) y el coche se fue de atrás.
Sea lo que sea, no me olvido. Eso seguro.
Pero así es la vida, experiencias de todo tipo.
Por suerte ésta nos salió gratis (bueno, incluso ganamos dinero, aunque era lo que menos me importaba).
Lo habrás visto todo con tu ojo...