Por decir una obviedad, que a estas alturas del debate es completamente irrelevante y además repetida por enésima vez.
En 2024 se produjeron 462 888 133 desplazamientos por vías interurbanas durante todo el año
Con ocasión de esos fallecimientos, se produjeron 25 atropellos por, supuestamente, intentar colocar los triángulos en el arcén.
Con lo cual, la probabilidad fallecer por no disponer de la baliza V-16 viene a ser de 5 entre 1.000.000
Redondeando mucho a la baja, hay unos 25.000.000 de turismos. Excluyo motos y vehículos pesados. Supongamos (tiro más a la baja en precio) que una baliza vale 15 €. Eso son 375.000.000 € gastados.
Sale a unos 15.000.000 € cada atropello evitado.
Eso, si damos por válida la causa de los fallecimientos, cosa que la DGT no ha acreditado suficientemente.
Eso, si aceptamos que esa baliza evitaría el atropello, que no sabemos si terminaría provocando una colisión por alcance.
Y, por supuesto, tirando de datos del INE
En 2024, las caídas accidentales fueron la principal causa de muerte por causas externas, con aproximadamente 4 407 fallecimientos por este motivo.
Ya sé que todas las vidas son importantes sin distinción, pero el Ministerio del Interior se preocupa por 25 fallecidos cuando en España, muere mucha más gente por caídas, ahogamientos, SUICIDIOS o intoxicaciones.
Mi conclusión es clara. La DGT impone medidas absurdas para problemas imaginarios con el objetivo de hacer negocio y desatender los problemas reales de los conductores.
Imposición. Ningún responsable de la DGT se ha sentado con asociaciones de profesionales de la carretera, no ha escuchado a la ATGC, ni a especialistas ni se ha inspirado en modelos que pudieran funcionar en otros países.
Cuando esto cambie, que cambiará... una auditoría de cuentas completa de la DGT sería imprescindible.
Y el próximo DGT, si tiene un mínimo de profesionalidad y algo de interés por la seguridad vial, debería empezar por gastar ese dinero (que no le falta a la DGT) en investigar seria y profundamente las causas de los accidentes de tráfico. No limitarse al comodín de la velocidad.
Porque cuando termine este año 2026 y la DGT revise sus cifras de fallecidos, ya se ocupará de maquillarlas para ponerse la medalla y presumir de las no sé cuantas vidas que se habrán salvado gracias a la baliza. Si luego ha muerto gente en choques frontales, alcances o salidas de carretera, siempre se pueden poner unos radares que también salvan vidas.
Y, si le ponen un micro delante, cosa que le gusta mucho al Señor Navarro, seguramente empezará a decir que hay que poner peajes en las autopistas (¡que tenemos memoria!) y también en el centro de las ciudades.