Guerra de Ucrania – Día 1565
Jun 7, 2026
La última jornada de guerra en Ucrania ha estado protagonizada, tanto por la guerra de salvas, como por la reunión entre Zelenski y los líderes del E3 (Francia, Alemania y Reino Unido) que ha tenido lugar en Londres y tras la que se ha emitido una Declaración Conjunta en la que se enumeran cinco puntos que los participantes consideran obligatorios de cara a cualquier negociación con Rusia. Más allá de esto, mientras Ucrania continúa infligiendo enormes daños a la logística y a los hidrocarburos rusos y mientras Rusia se mantiene a la ofensiva, logrando poco a poco erosionar las defensas de las AFU en Konstyantynivka o en torno a Gualiaipolé, también han sido noticia la victoria de Pashinyan en las legislativas armenias o las declaraciones de la presidenta de la Cámara Alta rusa, Valentina Matviyenko sobre el proceso de negociaciones, así como el reciente encuentro de Zelenski con Roman Abramovich, quien reportaría directamente a Putin.
La guerra de salvas es, sin duda, la protagonista de la jornada. Una forma de guerra que excede con mucho Ucrania para extenderse a otros escenarios como Oriente Medio o Indo-Pacífico, impulsada por la democratización de una serie de tecnologías (Observación y Reconocimiento, guiado, propulsión…) que no sólo han dejado de constituir un misterio patrimonio de las grandes potencias, sino que han rebajado su precio hasta límites irrisorios.
Buena muestra de ello la tenemos en Irán, donde el régimen chií la está aprovechando de forma magistral para seguir amenazando la economía regional y global, a la vez que poniendo en jaque a unos Estados Unidos que han visto cómo alguna de sus principales bases en la zona quedaba casi completamente destruida, junto a importantes activos militares. También cómo a pesar de su manifiesta superioridad tecnológica y bélica, el número, la precisión y el alcance de los misiles, cohetes y drones iraníes servía para igualar la balanza aprovechando los puntos de Schelling, en tanto Irán se había preparado para una guerra larga y tiene amplios incentivos para no ceder en cuestiones básicas, mientras que los EE. UU., que tampoco son los más damnificados por los efectos de los ataques iraníes, tampoco tienen los incentivos suficientes para una escalada de costes impredecibles y que podría provocar efectos en cadena en otros escenarios.
Hablando en plata, a los Estados Unidos le «crecen los enanos», como ha podido verse recientemente con el anuncio, por parte de Corea del Norte,
de la necesidad de un incremento en la producción de misiles balísticos y de crucero, pues en tiempos de disuasión multiinestable y de quiebras en los tratados, y hasta que se construya -si es que sucede- una nueva arquitectura de seguridad internacional más estable, todos los principales actores han entendido que por debajo de las armas nucleares estratégicas,
se ha abierto un nuevo espacio en el que competir no sólo a nivel táctico u operacional, sino especialmente estratégico: la guerra de salvas.
Aplicado a Ucrania, esta situación estructural está provocando una extensión de la guerra que, como hemos visto en informes precedentes, está afectando cada vez más a las líneas logísticas en tierra, pero también a la seguridad marítima, con el riesgo consiguiente de terminar forzando posiciones más agresivas por parte de terceros, si vez comprometidos sus intereses de forma clara. Por el momento, países como Turquía están mostrando una enorme contención, pero no puede descartarse del todo que, bajo ciertas condiciones, su actitud termine por ser otra, aunque sea canalizando su descontento a través de la zona gris.
Explicado esto, y de vuelta al terreno,
lo que tenemos en las últimas horas son
nuevas explosiones en Zaporiyia, así como un ataque con drones por parte también de Rusia
contra el distrito de Kholodnohirsky, ubicado en la ciudad de Járkov, al noreste del país, y en donde probablemente ha sido alcanzada una instalación industrial,
tal y como muestran las capturas de FIRMS. Además, también Dnipró ha sufrido ataques rusos, al igual que
otras localidades como Mykolaiv, Krivói Rog, o Dmitrivka, entre otras.
Por otra parte, están los lanzamientos de bombas planeadoras o de drones tácticos. Así, se ha hablado de ataques significativos con FABs contra Zaporiyia,
con hasta 28 lanzamientos de FAB-500. Por último, aunque en este caso como efecto de un dron FPV,
tenemos que un experto ucraniano en desactivación de explosivos murió a causa del ataque de un dron ruso cerca de Izium, en la región de Járkov, según anunció la policía nacional. En la misma acción resultaron heridos, además, otros tres miembros de la misma unidad, que habían sido llamados para desactivar otro dron cuya carga útil no había explotado, además de un civil.
Muchas más son hoy las noticias del lado contrario, pues Ucrania ha lanzado entre los días 7 y 8 de junio una nueva salva masiva de drones,
en este caso contra el sur de Rusia y contra la península de Crimea.
De esta forma nos encontramos con que han atacado, por una parte,
Novorossiysk, en la costa rusa del Mar Negro. A la espera de más información, se han reportado varias explosiones e incendios, uno de ellos al menos de gran magnitud,
como puede observarse en las imágenes que han trascendido y que procederían
de la estación de trasbordo de petróleo «Grushovaya», donde
al menos 4 depósitos de petróleo estarían en llamas a la hora de redacción de este informe.
Por otra parte,
han vuelto a alcanzar Mariúpol, en la costa del Mar de Azov, y bajo control ruso. Un punto logístico fundamental dentro del «corredor terrestre» que une la península de Crimea con la Rusia continental y uno de los objetivos predilectos del SBU ucraniano. Según parece,
el objetivo ucraniano ha sido
una subestación eléctrica de la red de 110kV, alcanzada por drones FP-2. Lo mismo, exactamente, que ha ocurrido en Alchevsk, en Lugansk, donde ha sido alcanzada otra subestación,
en este caso de la red de 220kV.
Lo peor de todo se lo ha llevado una vez más Crimea, importante no sólo por el apartado logístico, sino porque es el «eslabón más débil» de Rusia y Ucrania puede aprovechar sus capacidades de largo alcance para hacer ver a la población rusa (y a la local, por supuesto), que Moscú carece de los medios para garantizar la seguridad económica o personal de sus habitantes. En cualquier caso, volviendo sobre lo ocurrido, tenemos en primer lugar que
un ataque con drones ucranianos contra uno de los trenes que une Moscú con Simferopol, en Crimea, dejó un muerto y un herido, según han anunciado recientemente las autoridades de ocupación. En segundo lugar, en este caso en Simferopol,
ha sido dañado un nuevo depósito de petróleo propiedad del conglomerado ATAN. En tercer lugar, también se ha hablado de explosiones en la zona en la que se ubica el aeródromo de Kacha,
también en la península de Crimea, así como en el centro de la ciudad de Sebastopol y en los distritos de Leninsky y Balaklava, más al sur. En cuarto lugar, las fuerzas especiales ucranianas (SSO) afirman haber atacado durante la noche el depósito de combustible de Semikolodziansk y la
terminal petrolera de Feodosia donde habría, respectivamente, 9 tanques con capacidades que oscilan entre 700 y 3.000 metros cúbicos, y
7 tanques con capacidades que van desde los 10.000 hasta los 20.000 metros cúbicos. En quinto lugar, Volodymyr Saldo, el jefe de la parte ocupada del óblast de Jersón, designado por Rusia, ha confirmado que el puente de Chonhar, que como explicamos en el informe anterior, había sido cerrado temporalmente, lo había sido como consecuencia de los daños causados
por drones ucranianos horas atrás, que En sexto y último lugar, se ha sabido que Rusia ha ordenado la evacuación temporal de
todos los trenes en la península de Crimea, tras un ataque con drones ucraniano contra uno de ellos.
Sobre el frente,
mientras continúa primando el estancamiento
una semana más, se especula con la que podría ser, si no se detiene, la evolución de la guerra de Ucrania
durante lo que resta de este año y el próximo. Se habla, también, de la mejora en precisión de las FAB rusas y su efecto sobre las posiciones defensivas ucranianas; una mejora que derivaría del hecho de que, dada la falta de medios antiaéreos de las AFU, los Su-34 rusos
lanzarían dichas bombas desde distancias menores que antaño.
También se ha hablado,
a propósito de un artículo que hemos publicado recientemente sobre la iniciativa ucraniana Brave 1, acerca de cómo este país está aprovechando el sistema de
e-Points para
favorecer los rescates de combatientes heridos a través de UGVs, en un nuevo ejemplo de innovación bottom-up que tan buenos resultados viene dando a Ucrania en los últimos tiempos.
Los cambios, en cualquier caso, son prácticamente nulos en las últimas horas. Al norte del frente, en Járkov,
siguen los ataques rusos contra las posiciones ucranianas en el Vovcha, sin novedades respecto a lo que ya habíamos ido compartiendo en jornadas previas.
En el sector de Siversk, algunos
mappers pro-ucranianos, basándose en DeepStateUA, aceptan ligeros
progresos rusos en la zona de Markove.
En Konstyantynivka, donde la situación es más cruda, los enfrentamientos son constantes, con los drones ucranianos retardando todo lo posible los avances rusos, al
ir batiendo a cada militar ruso que
encuentran, especialmente en las
zonas sudoccidentales de la ciudad. Por el momento sigue resultando difícil dar
una estimación medianamente precisa de la situación en el centro de la ciudad, si bien todo indica que el control ruso es cada vez más amplio y que la salida completa de las tropas ucranianas es cuestión de tiempo, con la posibilidad de que durante un periodo más o menos largo se viva una situación como la vivida anteriormente en Myrhorad/Pokrovsk.
Al sur del frente, en torno a Gualiaipolé, parece que en las últimas horas los militares rusos
habrían logrado infiltrarse en Charivne.
A partir de ahí, aunque muy relacionado, lo que sí encontramos es, como siempre, multitud de testimonios del desgaste que los drones provocan en la
logística de una y otra parte. En el caso de Ucrania, por ejemplo, el número de camiones rusos que han logrado destruir en el corredor terrestre desde principios de mayo
ascendería ya a más de 290.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
En el apartado internacional, aunque como corresponde a los fines de semana las noticias son relativamente escasas, sí cabe destacar, pues ha sido el punto central del día, la reunión mantenida por Zelenski, Macron, Merz y Starmer (el E3) en Londres, la capital británica.
A propósito,
según explicó Zelenski, antes de dar comienzo el encuentro «los equipos ya han trabajado intensamente en la preparación de todas las reuniones. Ahora, es importante debatir todo y acordar los puntos clave a nivel directivo. Lo principal es nuestra defensa, una mayor cooperación para la seguridad de toda Europa en el ámbito de la defensa aérea y nuestra visión común del panorama diplomático: Europa debe estar presente en las negociaciones y debe ser fuerte ”.
Durante la misma,
según declaró nuevamente el ucraniano «les informé sobre la situación en el campo de batalla y las pérdidas de Rusia. Durante cinco meses consecutivos, el agresor ha estado perdiendo más de 30.000 muertos y heridos [por mes]. Es importante que nuestras evaluaciones coincidan con las de nuestros socios: Rusia no está ganando en el campo de batalla, y nuestros ataques de medio alcance y ataques profundos están limitando significativamente su capacidad para expandir su agresión. Pero también es extremadamente importante contar con protección contra amenazas balísticas, con las que los rusos están aterrorizando nuestras ciudades y comunidades. También discutimos posibles formas de revitalizar la diplomacia y el papel de Europa en este proceso. Para Ucrania, siempre ha sido una prioridad que la posición y la voz de Europa en las negociaciones sean fuertes. Agradezco a Gran Bretaña, Francia y Alemania por su apoyo y disposición para ayudar. Acordamos que nuestros equipos trabajarán en los próximos pasos».
Explicado esto, lo más sustantivo de la reunión ha sido la publicación de una nueva declaración conjunta, en la que
Zelenski y los líderes del E3 han enumerado 5 condiciones para una «paz justa y duradera» que son las siguientes:
- La petición a Putin de que acepte «un alto el fuego inmediato y completo»;
- El inicio de negociaciones en «la línea de contacto actual», recogiendo así la reclamación hecha por Zelenski en su carta abierta a Putin días atrás;
- La necesidad de que Ucrania cuente con garantías de seguridad sólidas y jurídicamente vinculantes una vez que entre en vigor el alto el fuego, incluyendo el despliegue de una fuerza multinacional para hacer cumplir el mismo;
- Una indemnización por los daños causados por Rusia durante la guerra, a la vez que la seguridad de que los activos rusos congelados en la UE y otros lugares permanecerán inmovilizados hasta que Moscú ponga fin a la guerra y proporcione una compensación;
- Que los intereses de seguridad europeos sean salvaguardados como parte de. cualquier acuerdo. O, dicho de otra forma, los miembros del E3 quieren asegurarse de que cualquier negociación relacionados con la UE y la OTAN necesite del consentimiento de la UE y sus Estados miembros, así como de sus aliados de la OTAN, respectivamente, lo que es una forma de evitar que los EE. UU. hagan una paz «por su cuenta».
Más allá de esto,
los líderes francés, alemán y británico «subrayaron la urgente necesidad de aumentar la producción de interceptores y de desarrollar conjuntamente capacidades de defensa contra misiles balísticos y de ataque de largo alcance «. Además, los tres mandatarios apoyaron el «diálogo directo» entre Ucrania y Rusia, con la «participación activa de Estados Unidos y Europa», por más que Putin rechazase, recientemente, las propuestas ucranianas en este sentido salvo que tengan lugar en Moscú.
Además, Zelenski también tuvo tiempo
para reunirse en privado con Starmer, coordinando posiciones sobre temas como las sanciones a Rusia e insistiéndole en la necesidad de más apoyo antiaéreo, mientras que el británico, por su parte, reiteró en un comunicado su apoyo «todo el tiempo que sea necesario», a Ucrania.
En otro orden de cosas, el presidente ucraniano confirmó en una reciente entrevista con la cadena británica Sky News que se había reunido con el conocidísimo empresario ruso Roman Abramovich, un estrecho colaborador de Vladimir Putin. La información, que había sido revelada previamente por el
Financial Times, fue complementada por Zelenski, quien ha explicado que Abramovich «vino a Kiev. Dijo: “Tengo un mensaje directo para ustedes, y quiero recibir mensajes suyos y transmitírselos a Putin”. Pero insistió en que debía hacerse discretamente, sin publicidad. Le dije que era su decisión; para nosotros, no importa». Zelenski, en cualquier caso, aclaró que la visita no fue en absoluto secreta y que el oligarca ruso quería entender «qué estamos dispuestos a hacer» para lograr la paz, añadiendo que había descartado cualquier hipotética cesión en el Donbás. Así, según declaró el ucraniano, «ese fue el mensaje clave. Dije que no nos iríamos. No les concederemos la victoria de esa manera «. Lo importante, en cualquier caso, es que según parece Abramovich habría actuado como intermediario directo entre Zelenski y Putin, lo que no deja de ser significativo.
Del lado ruso, en las últimas horas apenas hay noticias. Por un lado, tenemos que la presidenta de la Cámara Alta rusa, Valentina Matviyenko,
argumentó que Vladimir Zelensky haría bien en cancelar sus instrucciones que prohibían cualquier conversación con Rusia. Según declaró, «Ahora que está escribiendo cartas a nuestro presidente, debería haber escrito al principio de su carta: ‘Revoco mi orden que prohíbe las negociaciones con usted’, antes de proceder». Matviyenko habló, además, sobre la necesidad de conversaciones reales, acusando a Europea de haber propuesto una «negociación simulada».
Otro punto de interés del día, aunque no tiene que ver directamente con la guerra de Ucrania, pero sí con Rusia y con lo que siempre se denominó el «extranjero cercano» de Rusia, lo encontramos en Armenia, en donde, Nikol Pashinyan
se declaró vencedor alrededor de las 2 de la madrugada, hora local, después de que los resultados preliminares mostraran que su partido, Contrato Civil, había obtenido casi el 55% de los votos, seguido por el partido prorruso Armenia Fuerte, liderado por el multimillonario ruso-armenio convertido en figura de la oposición, Samvel Karapetyan, con el 22%. Desde Rusia, sin embargo,
se centraban en el hecho de que el partido de Pashinyan ha caído por debajo del 50%, en una forma de demostrar su descontento con lo ocurrido y de minar la posición de un líder que se ha demostrado muy incómodo para Moscú.
A modo de curiosidad, finalizamos hoy con un artículo de
Financial Times en el que se explica cómo, al parecer, l
os servicios de seguridad rusos se vieron obligados a apagar partes de un sistema especial de vigilancia que protegía al presidente Vladimir Putin y a sus colaboradores más cercanos tras el asesinato del ayatolá Ali Khamenei en Teherán. Posteriormente, el sistema, que sería independiente de las casi 300.000 cámaras que vigilan a los ciudadanos de Moscú, se volvió a poner en marcha después de que los ingenieros lo revisaran minuciosamente en un intento por aislarlo herméticamente de internet. El miedo de los encargados de la seguridad de Putin tendría que ver con el hecho de que Israel había logrado reunir una gran cantidad de imágenes procedentes de cámaras de control de tráfico iraníes. Según afirman los redactores de la noticia, «el director del FSB ruso, Alexander Bortnikov, advirtió la semana pasada a los jefes de seguridad regionales que el vasto aparato de vigilancia de Rusia se había convertido en una vulnerabilidad, transformando las herramientas del régimen autoritario para monitorear a sus propios ciudadanos en una debilidad que sus enemigos podrían explotar». Y es que «Una vez identificado un individuo, estos sistemas pueden crear rápidamente expedientes de sus actividades que abarcan meses. Esto ayuda a recrear no solo sus propios patrones de vida, sino también los de las personas con las que interactúa».