Yo soy de la opinión de que no está el horno para bollos. Para el común de los mortales, entre los cuales estamos la mayoría, la actual crisis no nos permite cambiar de coche cada tres años por mucho que el coche todavía no se haya depreciado demasiado.
El crédito está cerrado o prohibitivo, con préstamos al 10%, la inestabilidad económica y laboral al máximo. No se puede uno desprender de 20.000€ cada tres años para abrir un Select y pagar 200€ al mes. Eso más mantenimientos, más seguros, más impuestos, suponen alrededor de unos 1000€ al mes de costes fijos de coche. Con una casa y familia es un gasto insoportable sólo por querer tener un BMW nuevo cada tres años.
Lo mejor en mi caso es aguantarlo hasta que se caiga a trozos al final de vida, esté totalmente amortizado y hayas podido ahorrar más de la mitad de lo que te costaría un nuevo coche. Un modelo como el E90 bien maqueado y equipado no se va a quedar obsoleto tan fácil.
El que sí creo que se puede permitir cambiar de coche con frecuencia es el que realmente tiene dinero, y eso significa que te da igual lo que cueste porque te sobra. En ese caso, la gente ya no mira el dinero, sino la sensación de estrenar coche, la exclusividad, la diferenciación (yo estreno coche y tú pobrecillo compras de segunda mano lo que yo ya no quiero). Todo lo demás es complicarte la vida y empobrecerte a cada coche que cambies.