Al poco de venirme a vivir a esta maravillosa ciudad tuve un pinchazo y por recomendación de un paisano de la zona fui a ese taller, juraría que antes no estaba pintado de naranja chillón y se llamaba Pit Stop o algo así, total que llegue allí con mi clavo metido en la rueda y pregunte en la ventanilla si podía revisarlo, 5€ la revisión me dicen, que se descuentan del precio de arreglar el pinchazo, no me parece mal, acepto, y a los pocos minutos aparece un señor con prisas para irse a comer el bocata o a plantar un pino, se agacha, mira la rueda, se incorpora y me suelta, está muy cerca del flanco y las gomas están muy gastadas, no se puede arreglar tienes que cambiar el neumático, de buenas maneras le comento que no estoy de acuerdo y me dice que le parece genial mi opinión que tiene mucho trabajo y se pira, voy a la ventanilla y me dicen que no me devuelven los 5€ que me ha revisado el neumático....
Minutos después conocí el Norauto de Parla, esas Michelin estuvieron en el coche dos años más con el pinchazo reparado, de hecho, no estoy seguro, si el Exeo se vendió con esas ruedas, 0 problemas.
Norauto ganó un cliente y ahora que ya soy paisano del pueblo, no recomiendo a nadie ese taller, es posible que tuviera mala suerte o que hayan cambiado el personal y ahora funcionen mucho mejor pero no me gusta volver donde ya me han engañado una vez.