El problema es que el techo encuentra algo de resistencia en algún punto y por la función de seguridad retrocede unos centímetros (imaginad que es el brazo de un niño por ejemplo).
Al principio con el engrase se remedia algo, pero vuelve a suceder con el paso del tiempo.
Si engrasáis las guías, hacedlo con aceite de teflón especial para plásticos, nunca se os ocurra hacerlo con 3 en 1 o similares, ya que se cargan el plástico y fastidiarán las guías del tapizado retráctil interior.
La solución definitiva para dejarlo como al principio es desmontar la tapa de cristal (3 tornillos torx a cada lado desde dentro del coche y con el tapizado echado hacia atrás), cambiar la coma de estanqueidad (en algunos casos se desgasta y ofrece adherencia con lo que el techo cree haber encontrado un obstáculo), limpiáis bien los carriles de techo y los rincones que en condiciones normales no permiten el acceso del trapo, y cambiáis las guias que hacen moverse el tapizado interior (ya que estáis no os cuesta nada y os evitáis tener que desmontar en el futuro para arreglarlas si se os van). Engrasad un poco las guías (carriles) por donde se mueve la maquinaria que tira del cristal con aceite de teflón (ojo, echad poco aceite, no por bañarlo va a ir mejor), y rociáis con spray BMW de protección de gomas todo el contorno del techo (la nueva goma de estanqueidad que habéis montado). Por último colocáis el techo de cristal en su sitio, ponéis los tornillos sin apretarlos del todo (cambiad los seis tornillos por unos nuevos para prevenir que puedan desajustarse en un futuro) y entre dos personas lo ajustáis a la carrocería. Apretad bien los tornillos y asunto arreglado.
No accionéis el interruptor de apertura/elevación del techo sin la tapa de cristal puesta para evitar que se suelte algo.