Los turbos utilizan la energía resuidal del motor para funcionar, un turbo puede llegar a girar a 190.000 rpm.
Si después de un viaje o una fuerte aceleración paras el motor de golpe, el flujo de aceite que engrasa el eje del turbo se detiene, en esos momentos él turbo puede llegar a estar a temperaturas de hasta 800 grados. el aceite que haya podido quedar en el eje del turbo se carboniza y él turbo gira sin lubricación.
Con el tiempo el eje coje holguras y los alaves del turbo rozan con las paredes produciendo el tipico sonido de sirena de turbo cascado.
Si el eje tiene holguras se producen fugas de aceite, El aceite va por la admisión ya directamente a los pistones quemándose. Esto produce combustiones no controladas.
Cuando el motor está realizando auto combustión, está quemando aceite, el gas-oil no entra ya que el contacto está cortado, y el motor se acaba parando o bien por que el conductor ha sido avispado y le ha calado o bien por que el motor se ha quedado sin aceite.