En mis tiempos se llegaba a que uno de las ultimas filas se levantase en plena clase fuese andando hasta la primera y le remangase un bofetón a alguno, lo que parecía heavy.
Que en el colegio nuevo ya le han intentado quitar el bolsito bandolera a mi hijo dos veces. Se ve que cuando han visto lo que hay ha perdido interés.
Un móvil de mierda híper roto, bloqueado para leer azúcar en sangre y geolocalizado, un zumo, glucagon en inhalador e insulina.
Todavía ha tenido que intervenir el cole, ojo. A la segunda y porque el niño ha hablado.
No se han esperado 5 meses como el colegio y tutor anterior, por cierto, expedientado.