El hombre que inventó la sociología cuatro siglos antes de que Europa tuviera una palabra para llamarla.
Mientras la Peste Negra borraba a un tercio de la humanidad y los imperios se comían entre sí, él no buscó consuelo en la religión ni en la magia.
Buscaba un patrón.
Ibn Jaldún descubrió la anatomía del fracaso humano.
Su teoría es tan fría y tan cínica que leerla hoy se siente como mirar un reloj que marca cuánto tiempo le queda a nuestra forma de vida.
Pero...
Para entender cómo predijo nuestro presente,
habría que entender primero el concepto que lo explica todo:
la Asabiyyah (palabra difícil)
Ibn Jaldún era un superviviente.
Nacido en Túnez en 1332, fue diplomático, juez, náufrago
y
prisionero.
Vio caer dinastías en el norte de África y España.
Fue enviado a negociar con Tamerlán, el conquistador mongol, mientras este asediaba Damasco rodeado de pirámides hechas con cráneos humanos.
Tamerlán,
el "Azote de Dios",
quedó tan impresionado con la mente de Jaldún que lo mantuvo con vida solo para escucharlo hablar sobre la caída de los imperios.
De la brutalidad extrajo una conclusión:
la historia no es un progreso lineal, es un círculo de masacre y lujo.
El motor de ese círculo es la "Asabiyyah":
la cohesión social,
el sentido de propósito compartido,
la "fuerza del grupo".
Sin eso, una sociedad no es más que una masa de individuos esperando ser devorados.
El argumento de Jaldún en su obra maestra, la "Muqaddimah", es la realidad misma:
Las civilizaciones no nacen en palacios.
Nacen en los márgenes,
en el desierto,
en los lugares difíciles.
Ahí, la vida es tan dura que la gente solo sobrevive si confía ciegamente en el otro.
Tienen una "Asabiyyah" de acero.
Esa cohesión los hace imparables.
Entran en las ciudades, derrocan a las élites decadentes y fundan un nuevo imperio.
Pero...
el éxito es un veneno lento que se inyecta en las venas de la sociedad a través del bienestar.
Jaldún dividió la vida de una civilización en un ciclo de cinco etapas,
que suele durar cuatro generaciones (unos 120 años):
1. La Conquista: El grupo con cohesión toma el poder. Son austeros, valientes y unidos. No conocen el lujo, solo la victoria.
2. La Consolidación: El líder se vuelve monarca. Se construye el orden y el grupo original empieza a distanciarse de la base.
3. El Lujo y el Ocio: La riqueza fluye. Se construyen monumentos, se financia el arte, la gente se vuelve "refinada". La cultura florece,
pero el instinto de supervivencia se atrofia.
4. La Complacencia: La generación que nace en la riqueza cree que el éxito es un derecho natural, no algo por lo que se lucha.
Se vuelven pacíficos, pero también vulnerables.
5. El Colapso:El gasto público es insostenible. Para mantener el estilo de vida de la élite y la burocracia, los impuestos asfixian al productor.
La "Asabiyyah" se rompe por completo: el ciudadano ya no siente que el Estado lo represente.
En ese momento,
un nuevo grupo de "bárbaros" con hambre y cohesión aparece en la frontera.
Y el ciclo vuelve a empezar.
Los tiempos difíciles crean hombres fuertes.
Los hombres fuertes crean tiempos fáciles.
Los tiempos fáciles crean hombres débiles.
Los hombres débiles crean tiempos difíciles. [1]
La cosa se complica cuando aplicas esta mirada al siglo XXI.
Jaldún decía algo que hoy nos resulta ofensivo:
que la civilización es,
en sí misma,
una forma de degradación.
Para él,
cuanto más "civilizado" es un hombre, más se parece a un animal doméstico.
Pierde la capacidad de defenderse, pierde la conexión con su grupo y se vuelve dependiente de una estructura (el Estado) que tarde o temprano lo va a traicionar.
El lujo no solo ablanda el cuerpo, sino que corrompe el carácter.
La gente deja de preocuparse por el bien común para obsesionarse con su individualidad.
si, se te hace familiar es porque estamos en el ciclo...
El historiador árabe predijo que cuando una civilización llega a su fase de "consumo ostentoso", el fin es inevitable.
La élite pierde el contacto con la realidad y el pueblo pierde el deseo de defender un sistema que ya no siente como propio.
Lo que hoy llamamos "polarización" o "crisis de las instituciones", Jaldún lo llamó simplemente "muerte de la Asabiyyah".
Es una señal de que el organismo social muere y solo está esperando a que alguien lo empuje hacía la catástrofe.
Acá entra el punto más polémico y oscuro de su pensamiento (aunque podemos tomarlo como una situación de contexto).
su visión sobre la esclavitud y las razas.
Jaldon,
operando bajo la lógica de su tiempo, aplicó su teoría del clima y la geografía de una manera que hoy resulta escalofriante.
Decía que los habitantes de los climas extremos (tanto el calor extremo del África subsahariana como el frío extremo del norte de Europa) eran
"más cercanos a los animales mudos que a los seres humanos racionales". [3]
Para Jaldún,
la "humanidad plena" y la capacidad de construir civilización solo se daban en las zonas templadas (el Magreb y el Mediterráneo).
Supongo que tenía una mirada elitista de razas.
Es una muestra cruda de cómo el pensamiento más brillante puede albergar prejuicios sistémicos brutales:
el hombre que descubrió las leyes de la sociología universal también creía que la biología dictaba la superioridad de unos grupos sobre otros (basándose en el clima).
Este es real Jaldún:
su mente era capaz de lucidez económica asombrosa y,
al mismo tiempo,
de un determinismo geográfico que roza lo inhumano.
el giro amargo? Y, por el cual yo me sumergí en esta teoría, es la cadena.
Ibn Jaldún es el padre de la economía moderna.
Cuatrocientos años antes que Adam Smith, ya hablaba de la división del trabajo.
Cuatrocientos años antes explicó que aumentar los impuestos termina bajando la recaudación porque mata el incentivo para producir.
Pero Occidente lo ignoró durante siglos por puro etnocentrismo.
Lo redescubrimos cuando ya era demasiado tarde para fingir que no sabíamos cómo terminaba la historia.
Él analizó el colapso desde una celda en el desierto y nos dejó el mapa de nuestra propia caída,
y lo único que hemos hecho es usarlo para decorar bibliotecas de universidades que hoy atraviesan su propia fase de decadencia.
Arnold Toynbee,
uno de los historiadores más importantes del siglo XX, dijo que la obra de Ibn Jaldún es
"la más grande de su tipo que haya sido creada por cualquier mente en cualquier tiempo o lugar". [2]
Y, la contradicción es esta:
Estudiamos a Ibn Jaldún como una curiosidad histórica mientras vivimos... la fase 5 de su ciclo.
Él nos enseñó que la civilización es un proceso de "domesticación" que termina en la impotencia.
Que el mismo progreso que nos da medicina, aire acondicionado e internet, nos quita la fibra moral que nos permite sostener esas mismas cosas.
vale una ciencia de la historia si lo único que puede hacer es decirnos cómo vamos a desaparecer?
no le llames pesimismo si no quereis.
Podemos llamarlo realismo.
Pero si hay algo que deberíamos preguntarnos...
quiénes son hoy los "hombres del desierto" que están mirando nuestras murallas agrietadas con el hambre que nosotros ya olvidamos?
qué tan rápido caeremos cuando descubramos que ya no recordamos cómo se lucha por algo que no sea nuestro propio ombligo?